A finales de 2017, tenía muchas ganas de escribir. Era normal porque desde mi infancia siempre tuve «mi diario íntimo», sin embargo, esta vez sentí que tenía que comunicar hacia afuera…En cuanto tuve mi primer manuscrito, pensé: «woow esto es una obra maestra, tengo que mostrársela al mundo». Por supuesto, creo que es lo que supone todo escritor novato que nunca reflexiono sobre la imposibilidad de vivir de la profesión.
Cómo comencé accidentalmente mi carrera de escritora
Nunca quise escribir un libro, solo necesitaba expresarme con más intensidad que de costumbre. Lo primero que hice fue hablar con alguien que era una profesional en el campo de la comunicación. En ese entonces, ella me guio para desarrollar un hábito de escritura y establecer una rutina. Seguí su consejo.



