La historia de Virgo comienza con la búsqueda de la discriminación en nuestra vida diaria. Como el sexto signo del zodiaco, Virgo representa el momento en el que nos damos cuenta de la necesidad de separar lo que nos ayuda de lo que no. Es un período de introspección en el que empezamos a incorporar hábitos saludables y a nutrirnos de manera consciente. Comprendemos que nuestro cuerpo es el que nos llevara a vivir las experiencias terrenales, y por esta razón, debemos cuidarlo.
Leo: el juego nos vuelve creativos
La historia de Leo comienza con una chispa creativa que enciende nuestro espíritu de juego y expresión. Como el quinto signo del zodiaco, Leo representa el momento en que nos conectamos con nuestra creatividad y empezamos a explorar los juegos y el placer. Es en este punto que descubrimos cómo nuestra individualidad puede brillar para recibir la atención y el reconocimiento que anhelamos.
Cáncer: el contacto emocional genera raíces
La historia de Cáncer comienza con la creación de un refugio emocional en el que podemos sentirnos seguros y nutridos. Como el cuarto signo del zodiaco, Cáncer representa el momento en que establecemos conexiones emocionales con los demás, especialmente con nuestra madre o cuidador y nuestro círculo familiar cercano. Es en este momento que comenzamos a experimentar nuestras emociones y a registrar el mundo a través de nuestros sentidos.
Géminis: la comunicación amplia nuestras ideas
La historia de Géminis comienza con los primeros pasos hacia el conocimiento y la comunicación. Como el tercer signo del zodiaco, Géminis representa el momento en que descubrimos el poder del lenguaje y comenzamos a expresarnos con palabras. Este es el inicio de nuestra curiosidad insaciable, donde hacemos preguntas, cuestionamos la vida y desarrollamos una mente independiente.
Tauro: la seguridad de proveernos
La historia de Tauro comienza con las raíces de seguridad que nuestros cuidadores nos brindan en los primeros años de vida. Asociado con el segundo signo del zodiaco, Tauro representa el momento en que comprendemos que somos un cuerpo separado de nuestra madre/cuidadora, un individuo que necesita cuidados y confort para crecer. Así como la tierra nos brinda una base sólida para construir, Tauro nos ofrece estabilidad y seguridad en todas las áreas de la vida.





