Cuando era más joven, simplemente no sabía cómo encauzar a Urano en mi vida. Su expresión siempre fue era la peor. Eso sentía. ¿Qué podía hacer una niña con un planeta transpersonal? Desde pequeña, mi mamá quería mudarse dos veces al año, por lo cual viví de forma muy desagradable el hecho de no tener un hogar estable. Al mismo tiempo, me sentía tan, tan diferente, y no entendía por qué. Todo en mi vida era distinto al resto. Fui creciendo y, con el tiempo, cada día expresaba más mis diferencias.
Sin embargo, con los años comprendí el lenguaje de Venus y empecé a buscar parecerme a los demás. Aprendí qué era la normalidad para otros y, simplemente, mi Urano se empezó a moderar. lo intenté. Aunque aquí estoy, a mis 39 años… Hoy ya no sé si soy tan diferente. He escuchado miles de historias similares.
Creo que ahora me siento muy feliz de haber transitado todo este largo camino, porque siento que el recorrido me llevó a mi verdadera pasión y a mi lugar en el mundo. Encontré cómo integrar mi Urano natal, y eso me hace sentir una “persona normal”, aunque sé que esa idea no exista.
Cada planeta puede expresar lo mejor o lo peor. No es fácil tener aspectos tan marcados de planetas transpersonales como Urano, Neptuno o Plutón. Estos planetas nos invitan a ir más allá de lo personal, a trascender patrones heredados, y llevar su energía hacia afuera. Representar su fuerza y encontrar equilibrio al manejar potencias tan profundas no es sencillo, se los confieso. Pero los aciertos y los errores son parte natural del aprendizaje.
Estos planetas nos llevan a llevar una energía mucho más grande y eso también, conlleva otras responsabilidades.
¿Tenes planetas transpersonales destacados en tu carta natal? ¿Cómo los llevas?
🎥 Les dejo un video donde les hablo más sobre esto 👇
